
¿Sabías que un simple error en WhatsApp puede poner en grave riesgo la seguridad de tu comunidad de vecinos?
Hoy muchas comunidades utilizan grupos de WhatsApp para casi todo: avisar de una avería en el ascensor, comunicar una reunión, compartir incidencias del garaje, informar de una visita técnica o alertar de movimientos sospechosos. Es rápido, cómodo y casi todo el mundo lo tiene instalado. Pero esa comodidad también tiene una cara menos visible: errores frecuentes, pérdida de privacidad, conflictos entre vecinos y posibles fraudes WhatsApp.
El problema no es usar WhatsApp. El problema es usarlo sin normas, sin configuración adecuada y sin entender que en un grupo comunitario circulan datos sensibles: números de teléfono, nombres, direcciones, horarios, fotos, documentos, matrículas, incidencias privadas o información sobre ausencias en viviendas.
Expertos en seguridad digital, organismos como INCIBE y autoridades como la Agencia Española de Protección de Datos insisten en una idea clave: la mayoría de incidentes no se producen por una tecnología sofisticada, sino por errores humanos. Compartir un código de verificación, añadir vecinos sin consentimiento, reenviar capturas o permitir que cualquiera modifique la información del grupo puede abrir la puerta a problemas serios.
En esta guía aprenderás a identificar los principales riesgos, configurar WhatsApp de forma más segura, aplicar buenas prácticas legales y evitar errores que pueden afectar a toda la comunidad. Desde Solufincas, como especialistas en administración de fincas y gestión comunitaria, vemos cada vez más claro que la comunicación vecinal necesita ser ágil, sí, pero también responsable, segura y conforme a la normativa.
La buena noticia: con unas medidas sencillas, tu comunidad puede seguir usando WhatsApp sin exponerse innecesariamente.
Índice
Principales riesgos de usar WhatsApp en comunidades de vecinos
WhatsApp puede ser una herramienta útil para una comunidad, pero también puede convertirse en un canal vulnerable si se gestiona de forma improvisada. Los riesgos más habituales combinan factores técnicos —como el robo de cuentas o enlaces maliciosos— con errores humanos: exceso de confianza, ausencia de normas o desconocimiento de la privacidad en comunidades.
En grupos comunitarios se producen con frecuencia situaciones delicadas: vecinos que comparten datos de terceros, administradores que pierden el control del grupo, personas que reenvían bulos, intentos de phishing, solicitudes fraudulentas de dinero o difusión de información sobre viviendas vacías.
Además, cuando hablamos de fraudes, suplantación de identidad, phishing, difusión de datos personales, también hablamos de obligaciones legales. La aplicación de la ley de protección de datos en comunidades de vecinos no debe verse como un trámite burocrático, sino como una medida básica para evitar conflictos, sanciones y pérdida de confianza entre propietarios.
Según INCIBE, una de las prácticas más comunes en estafas de mensajería es solicitar al usuario un código de verificación con una excusa aparentemente inocente. Si el vecino lo comparte, el atacante puede tomar el control de su cuenta y usarla para engañar a otros miembros del grupo.
Idea clave: en una comunidad de vecinos, un incidente individual puede escalar rápidamente a un problema colectivo.
| Riesgo | Consecuencia | Ejemplo realista en una comunidad |
|---|---|---|
| Suplantación de identidad | Alguien se hace pasar por un vecino o administrador | Un falso administrador pide pagos urgentes por una supuesta derrama |
| Phishing | Robo de datos o instalación de malware | Se comparte un enlace falso a una “convocatoria de junta” |
| Difusión de datos personales | Conflictos legales y vulneración de privacidad | Se publica una lista con morosos, teléfonos o datos bancarios |
| Robo de cuenta por código de verificación | Acceso no autorizado a WhatsApp | Un vecino comparte un código pensando que ayuda a otro propietario |
| Rumores o mensajes alarmistas | Tensión vecinal y pérdida de confianza | Se acusa públicamente a una persona sin pruebas |
| Falta de control de administradores | Desorden y abuso del canal | Cualquier miembro cambia el nombre, imagen o normas del grupo |
Los riesgos no se limitan a “que alguien se enfade en el chat”. Un mal uso puede derivar en denuncias, reclamaciones ante la AEPD, conflictos internos o incluso daños económicos si se materializa una estafa.
Fraudes comunes relacionados con WhatsApp
Los grupos WhatsApp comunidad son especialmente atractivos para los ciberdelincuentes por una razón sencilla: existe confianza previa entre los miembros. Si un mensaje parece venir de un vecino conocido, muchas personas bajan la guardia.
Estos son los fraudes WhatsApp más habituales en comunidades:
- Estafa del código de verificación: el atacante pide a un vecino que le reenvíe un código recibido por SMS. En realidad, ese código permite activar la cuenta de WhatsApp en otro dispositivo.
- Suplantación de administrador: alguien se hace pasar por el presidente, el administrador de fincas o un vocal para solicitar pagos, datos o documentos.
- Enlaces falsos: se envían supuestos documentos de junta, avisos de reparaciones o formularios que llevan a webs fraudulentas.
- Falsas urgencias económicas: mensajes del tipo “hay que pagar hoy al técnico” o “la comunidad necesita adelantar una cantidad”.
- Capturas manipuladas: se comparten imágenes fuera de contexto para generar presión o conflicto.
Un caso muy frecuente reportado por organismos de ciberseguridad es el del usuario que recibe este mensaje: “Te he enviado un código por error, ¿me lo puedes pasar?”. Parece inofensivo, pero es una de las puertas de entrada al robo de cuentas.
Alertas que deben activar sospechas:
- Mensajes con urgencia excesiva.
- Peticiones de dinero fuera de los canales habituales.
- Solicitudes de códigos SMS.
- Enlaces acortados o desconocidos.
- Archivos enviados por personas que normalmente no comparten documentos.
- Cambios repentinos en el tono de un vecino o administrador.
- Mensajes enviados de madrugada o con errores extraños.
Norma de oro: ningún vecino, administrador o proveedor debe pedirte jamás un código de verificación de WhatsApp.
Consecuencias legales y de privacidad
El uso de WhatsApp en comunidades debe respetar el RGPD, la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales —LOPDGDD— y los principios básicos de confidencialidad, proporcionalidad y consentimiento.
Esto afecta a situaciones cotidianas como:
- Añadir a una persona a un grupo sin informarle correctamente.
- Publicar datos de propietarios morosos.
- Compartir teléfonos, matrículas o direcciones.
- Difundir imágenes de cámaras de seguridad.
- Reenviar conversaciones privadas.
- Exponer información sobre conflictos vecinales.
- Compartir partes médicos, datos familiares o situaciones personales.
La Agencia Española de Protección de Datos recuerda que los datos personales deben tratarse con una finalidad legítima, limitada y transparente. En una comunidad, esto implica que no todo puede compartirse en un chat, aunque “solo lo vean los vecinos”.
Las posibles consecuencias incluyen:
- Reclamaciones ante la AEPD.
- Sanciones económicas en casos graves.
- Responsabilidad del presidente, administrador o comunidad.
- Deterioro de la convivencia.
- Pérdida de confianza en la gestión comunitaria.
- Uso indebido de información sensible.
Para reforzar la seguridad jurídica, conviene definir por escrito:
- Finalidad del grupo.
- Quién puede participar.
- Qué información puede compartirse.
- Quién administra el grupo.
- Cómo se solicita la baja.
- Qué canal se usará para comunicaciones oficiales.
Fuente recomendada: la Agencia Española de Protección de Datos ofrece guías y criterios útiles sobre tratamiento de datos personales, consentimiento, videovigilancia y comunicación digital.

Cómo configurar WhatsApp para una comunidad segura
Una comunidad no necesita convertirse en experta en ciberseguridad para usar WhatsApp con prudencia. Lo que sí necesita es una configuración mínima, normas claras y un criterio común. Esta guía paso a paso puede servir como base para usar WhatsApp de forma segura y evitar errores que se repiten en muchas comunidades.
Si el objetivo es proporcionar una guía paso a paso con instrucciones claras para usar WhatsApp de forma segura, también es recomendable revisar estrategias más amplias sobre cómo mejorar la seguridad en una comunidad de vecinos, porque el canal digital forma parte de la protección general del edificio.
Configuración básica recomendada
Antes de activar o reorganizar un grupo comunitario, conviene seguir estos pasos:
- Definir la finalidad del grupo
No es lo mismo un grupo para avisos urgentes que un grupo de debate vecinal. Lo ideal es evitar grupos caóticos donde se mezclan quejas, memes, rumores, incidencias técnicas y decisiones relevantes.
- Nombrar administradores responsables
Deben ser pocas personas, identificables y con funciones claras: presidente, vocal designado o propietario/s específico/s. Cuantos más administradores existan, mayor riesgo de errores. Normalmente el administrador de fincas no estará en el grupo, pues el grupo whatsapp pretende ser un canal de comunicación interno entre propietarios de una comunidad entera, de cada portal o sector de la finca, etc. La Administración de la finca habitualmente cuenta con su propio teléfono de contacto para avisos por whatsapp, así como otros canales de contacto, como aplicaciones, web, telefono para emergencias, etc.
- Limitar quién puede cambiar la información del grupo
En WhatsApp, entra en:
Grupo > Info del grupo > Ajustes del grupo > Editar info del grupo > Solo administradores.
- Valorar restringir el envío de mensajes
Para grupos meramente informativos, puede configurarse:
Ajustes del grupo > Enviar mensajes > Solo administradores.
Esto reduce ruido, discusiones y difusión de mensajes no verificados.
- Activar la verificación en dos pasos
Cada vecino debería activar esta opción:
WhatsApp > Ajustes > Cuenta > Verificación en dos pasos.
Esta medida dificulta que un atacante robe la cuenta aunque consiga un código SMS.
- Revisar la privacidad individual
Recomendación para vecinos:
- Foto de perfil: Mis contactos.
- Última vez y en línea: Mis contactos o Nadie.
- Info: Mis contactos.
- Grupos: Mis contactos o Mis contactos excepto….
- Evitar compartir documentos sensibles
Actas, presupuestos, recibos, datos bancarios o listados de propietarios deben enviarse por canales más adecuados, preferiblemente plataformas de gestión o correo con medidas de seguridad.
- Establecer un protocolo ante incidentes
Si alguien detecta un fraude, debe saber a quién avisar y qué pasos seguir.
Checklist rápida para configurar WhatsApp seguro
| Acción | Recomendación | Prioridad |
|---|---|---|
| Definir finalidad del grupo | Avisos, incidencias o comunicación general | Alta |
| Limitar administradores | Solo personas responsables y autorizadas | Alta |
| Restringir cambios de info | Solo administradores | Alta |
| Activar verificación en dos pasos | Todos los vecinos deberían hacerlo | Alta |
| Evitar datos sensibles | No publicar documentos privados en el grupo | Alta |
| Validar enlaces antes de abrirlos | Comprobar remitente y URL | Media |
| Usar listas de difusión | Para avisos sin exponer respuestas | Media |
| Crear normas de uso | Documento breve aprobado por la comunidad | Alta |
Gestión correcta de grupos y permisos
La administración de grupos WhatsApp no debería dejarse al azar. En una comunidad, el rol de administrador implica responsabilidad, porque esa persona puede añadir miembros, expulsarlos, modificar información y condicionar el uso del canal.
Una buena práctica es aplicar el principio de mínimo privilegio: cada persona debe tener solo los permisos necesarios para cumplir su función.
Propuesta de reglas para administradores:
- No añadir vecinos sin autorización o sin informar de la finalidad del grupo.
- No compartir datos personales salvo que sea imprescindible.
- No permitir insultos, acusaciones o amenazas.
- No reenviar cadenas, bulos ni mensajes alarmistas.
- Verificar cualquier aviso relacionado con pagos, obras o accesos al edificio.
- Expulsar o silenciar temporalmente a usuarios que incumplan normas graves, siguiendo un criterio previamente aprobado.
- Mantener un canal alternativo para comunicaciones oficiales.
- Revisar periódicamente quién forma parte del grupo.
También conviene diferenciar entre:
- Grupo informativo: solo administradores escriben. Útil para avisos oficiales.
- Grupo participativo: todos pueden escribir. Requiere normas más estrictas.
- Lista de difusión: protege mejor la privacidad, pero no permite conversación grupal.
- Canal de WhatsApp: opción útil para comunicación unidireccional, aunque con menor interacción.
Para comunidades grandes, lo recomendable suele ser un grupo informativo o una lista de difusión, evitando debates extensos que terminan generando fricción.
Recomendaciones para compartir información segura
La mayoría de conflictos no nacen por usar WhatsApp, sino por compartir más información de la necesaria.
Estas normas pueden reciclarse directamente como normas comunitarias de uso seguro:
- No publicar datos personales de vecinos sin consentimiento.
- No compartir fotos de personas, matrículas o viviendas sin justificación.
- No enviar documentos con DNI, cuentas bancarias o teléfonos visibles.
- No reenviar mensajes alarmistas sin verificar.
- No comunicar ausencias prolongadas de vecinos.
- No enviar ubicaciones en tiempo real salvo emergencia.
- No pedir pagos por WhatsApp sin confirmación oficial.
- No compartir códigos de verificación bajo ningún concepto.
- No abrir enlaces de remitentes dudosos.
- No convertir el grupo en un canal de quejas personales.
Para documentos relevantes —actas, presupuestos, convocatorias o liquidaciones— es preferible utilizar canales controlados: correo electrónico, plataformas de administración de fincas o áreas privadas con acceso identificado.
También es recomendable formar mínimamente a los vecinos. Una sesión breve o un documento de una página puede evitar muchos problemas. La educación vecinal en seguridad digital no tiene que ser compleja: basta con explicar qué no se debe hacer y a quién avisar si ocurre algo sospechoso.
Preguntas frecuentes sobre uso seguro de WhatsApp en comunidades
Responder de forma clara y directa las dudas más comunes ayuda a prevenir conflictos y mejora la seguridad del grupo. Igual que una comunidad puede aplicar prácticas de sostenibilidad en comunidades con pequeñas decisiones cotidianas, también puede mejorar su privacidad digital con normas sencillas y constantes.
¿Cuál es el error más común al usar WhatsApp en comunidades de vecinos?
El error más común es tratar el grupo como si fuera un chat informal, sin normas ni control. Compartir códigos de verificación, conceder permisos ilimitados a muchos administradores o publicar datos personales puede poner en riesgo la seguridad y privacidad de toda la comunidad.
¿Cómo puedo proteger la privacidad de los vecinos en un grupo de WhatsApp?
Para proteger la privacidad, limita quién puede modificar la información del grupo, restringe el envío de mensajes si el grupo es informativo y evita compartir datos personales sin consentimiento. También conviene informar a los vecinos de la finalidad del grupo y permitir la baja voluntaria.
¿Qué debo hacer si sospecho de un intento de fraude en el grupo de WhatsApp?
Lo primero es no responder, no abrir enlaces y no compartir códigos. Después, avisa a los administradores del grupo, bloquea al usuario sospechoso y comunica la alerta al resto de vecinos por un canal seguro. Si hay perjuicio económico o robo de cuenta, conviene conservar pruebas y valorar denuncia.
¿Qué normas legales rigen el uso de WhatsApp en comunidades de propietarios?
El uso de WhatsApp debe respetar el RGPD y la LOPDGDD. Esto implica tratar los datos personales con una finalidad legítima, informar adecuadamente, evitar difusiones innecesarias y garantizar la confidencialidad. La comunidad no debe publicar información sensible sin base legal o consentimiento.
¿Es recomendable usar listas de difusión en lugar de grupos para la comunidad?
Sí, en muchos casos las listas de difusión son más recomendables para avisos oficiales porque reducen discusiones y protegen mejor la privacidad. La limitación es que solo reciben los mensajes quienes tienen guardado el contacto emisor y no permiten conversación grupal.
¿Qué configuraciones de WhatsApp garantizan mayor seguridad para grupos comunitarios?
Las configuraciones más importantes son: activar la verificación en dos pasos, limitar administradores, permitir que solo administradores cambien la información del grupo y restringir mensajes en grupos informativos. También es clave revisar los ajustes de privacidad de cada usuario.
¿Puede una comunidad de vecinos ser sancionada por mal uso de WhatsApp?
Sí. Si se difunden datos personales sin legitimación, se publican datos sensibles o se vulnera la normativa de protección de datos, pueden producirse reclamaciones y sanciones. La responsabilidad dependerá del caso concreto, del tipo de datos y de quién haya realizado el tratamiento.
¿Dónde puedo acudir para recibir asesoría profesional sobre seguridad digital en comunidades?
Puedes acudir a administradores de fincas especializados, asesores legales en protección de datos o empresas con experiencia en gestión digital de comunidades. Lo importante es revisar tanto la parte técnica como la legal: configuración del grupo, normas de uso, consentimiento y canales oficiales.
Casos reales de errores y cómo solucionarlos
Los problemas con WhatsApp en comunidades no son hipótesis lejanas. Se repiten cada año en distintos formatos: robo de cuentas, difusión de datos, pagos falsos o conflictos por mensajes publicados sin prudencia. A continuación se recogen tres casos basados en incidencias documentadas por organismos de ciberseguridad, advertencias públicas de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y experiencias habituales en gestión comunitaria. Los datos identificativos se presentan anonimizados para preservar la privacidad.
Caso 1: el vecino que compartió un código de verificación
Qué ocurrió
Un vecino recibió un mensaje de un contacto conocido que decía: “Te va a llegar un SMS con un código, me lo puedes pasar, lo he enviado por error”. El mensaje parecía venir de una persona real de la comunidad. El vecino compartió el código y, minutos después, perdió el acceso a su cuenta de WhatsApp.
El atacante utilizó esa cuenta para escribir en el grupo comunitario y contactar por privado con otros propietarios. El mensaje era simple: había que hacer un pago urgente por una reparación no prevista en el garaje.
Consecuencias
- Robo temporal de la cuenta del vecino.
- Riesgo de pagos fraudulentos.
- Desconfianza en el grupo comunitario.
- Necesidad de avisar a todos los miembros por otro canal.
- Posible exposición de conversaciones anteriores.
Cómo se solucionó
La comunidad actuó en tres pasos:
- Se avisó a los vecinos por teléfono y correo electrónico.
- El afectado recuperó la cuenta siguiendo el proceso oficial de WhatsApp.
- Se implantó una norma interna: nunca compartir códigos de verificación.
También se recomendó a todos los vecinos activar la verificación en dos pasos.
Lección aprendida
Un código de seis dígitos puede parecer irrelevante, pero puede dar acceso a toda una cuenta. En comunidades, el daño se multiplica porque el atacante aprovecha la confianza vecinal.
Caso 2: publicación de datos personales en el grupo
Qué ocurrió
En una comunidad, un miembro publicó en el grupo una imagen con datos de varios propietarios relacionados con impagos. La intención era “presionar” para resolver una deuda, pero el mensaje incluía nombres, viviendas, cantidades y comentarios personales.
Consecuencias
- Malestar entre propietarios.
- Amenaza de reclamación por vulneración de datos.
- Discusión pública en el grupo.
- Intervención del administrador para retirar el contenido.
- Necesidad de recordar las normas de confidencialidad.
La AEPD ha reiterado en distintas guías que los datos personales deben tratarse de forma proporcionada y con una finalidad legítima. Aunque la comunidad tenga derecho a gestionar deudas, eso no significa que pueda exponer públicamente información personal en un chat.
Cómo se solucionó
La comunidad eliminó el mensaje, pidió que no se reenviara y trasladó la comunicación de asuntos económicos a canales formales: actas, comunicaciones privadas y documentación interna con acceso limitado.
Además, se aprobó una norma clara: en WhatsApp no se publican datos de morosidad, datos bancarios ni información personal de propietarios.
Lección aprendida
La transparencia comunitaria no justifica la exposición innecesaria de datos. Hay asuntos que deben tratarse con discreción y por canales oficiales.
Caso 3: falso aviso de proveedor con enlace malicioso
Qué ocurrió
En un grupo vecinal se compartió un enlace que supuestamente llevaba a un presupuesto de reparación de la puerta del garaje. El mensaje incluía el nombre de una empresa conocida y parecía enviado por un vecino. Al abrirlo, solicitaba introducir correo electrónico y contraseña para descargar el documento.
Varios vecinos sospecharon porque la URL no coincidía con la web del proveedor y el archivo pedía datos innecesarios.
Consecuencias
- Riesgo de robo de credenciales.
- Posible acceso a correos personales.
- Confusión sobre la veracidad del presupuesto.
- Interrupción de la comunicación comunitaria.
Cómo se solucionó
El administrador confirmó con el proveedor que el enlace era falso. Se eliminó el mensaje, se advirtió a los vecinos y se recordó que los documentos oficiales se enviarían únicamente desde canales autorizados.
También se creó una regla: cualquier presupuesto, factura o convocatoria debe llegar desde el administrador o presidente, no mediante enlaces reenviados sin verificar.
Lección aprendida
Un enlace aparentemente normal puede ser una puerta de entrada al phishing. En comunidades, los documentos importantes deben circular por vías controladas.
Timeline visual recomendado para resolver incidentes
| Momento | Acción recomendada |
|---|---|
| Minuto 1 | No responder, no hacer clic y no reenviar |
| Minuto 5 | Avisar a administradores o presidente |
| Minuto 10 | Eliminar mensaje si procede |
| Minuto 15 | Alertar al grupo por canal seguro |
| Primera hora | Verificar con proveedor, vecino o administrador |
| Mismo día | Cambiar contraseñas si se han introducido datos |
| 24 horas | Valorar denuncia o consulta legal |
| Semana siguiente | Actualizar normas y configuración del grupo |
Consejo profesional: no esperes a sufrir un incidente para crear un protocolo. Una comunidad preparada reacciona más rápido y reduce daños.
Recursos y herramientas para comunidades
La seguridad digital en comunidades no depende solo de WhatsApp. Existen herramientas, guías y recursos que ayudan a ordenar la comunicación, proteger datos y reducir errores humanos.
Si el objetivo es ofrecer un listado actualizado de aplicaciones, complementos y enlaces útiles, también conviene tener en cuenta las nuevas tendencias en la gestión de comunidades de vecinos, donde la digitalización, la transparencia y la seguridad van cada vez más unidas.
| Recurso o herramienta | Función principal | Precio orientativo | Beneficio para la comunidad |
|---|---|---|---|
| WhatsApp Business | Comunicación organizada y respuestas rápidas | Gratuito | Útil para mensajes estructurados desde administración |
| Listas de difusión de WhatsApp | Avisos individuales sin debate grupal | Gratuito | Mayor privacidad y menos ruido |
| Canales de WhatsApp | Comunicación unidireccional | Gratuito | Ideal para avisos generales sin exposición de respuestas |
| Google Drive / OneDrive con permisos | Compartir documentos con control | Gratuito / planes de pago | Evita reenviar archivos sensibles sin control |
| Plataformas de administración de fincas | Gestión documental, incidencias y comunicación | Variable | Canal más profesional para actas, recibos y avisos |
| INCIBE | Guías de ciberseguridad ciudadana | Gratuito | Recomendaciones oficiales frente a fraudes |
| AEPD | Normativa y guías de protección de datos | Gratuito | Referencia legal para privacidad comunitaria |
| Plantilla de normas de grupo | Regular el uso del chat | Gratuito si se crea internamente | Reduce conflictos y mejora convivencia |
| Checklist de seguridad digital | Revisión periódica de buenas prácticas | Gratuito | Prevención sencilla y medible |
Recursos recomendados
- Guía básica de uso del grupo: documento de una página con normas claras.
- Checklist mensual de administradores: revisar miembros, permisos y mensajes fijados.
- Plantilla de aviso ante fraude: texto preparado para alertar rápidamente a vecinos.
- Protocolo de bajas y altas: cómo añadir o retirar propietarios del grupo.
- Canal oficial alternativo: correo, plataforma privada o área documental.
Contacto y apoyo profesional
Una comunidad bien comunicada evita malentendidos. Una comunidad bien protegida evita problemas mayores.
Si tu grupo de WhatsApp se ha convertido en un foco de conflictos, si no sabéis cómo aplicar la normativa o si queréis implantar una comunicación digital más segura, contar con apoyo profesional puede marcar la diferencia.
En Solufincas ayudamos a comunidades de propietarios a mejorar su gestión diaria con criterios de seguridad digital, organización documental, asesoría comunitaria y buenas prácticas de comunicación. El objetivo no es complicar la vida a los vecinos, sino crear canales claros, seguros y útiles.
Podemos ayudarte con:
- Revisión de normas de uso de WhatsApp.
- Asesoría sobre privacidad y protección de datos.
- Organización de canales oficiales de comunicación.
- Formación básica para presidentes y vecinos.
- Protocolos ante fraudes o incidentes digitales.
DE UTILIDAD :
Es frecuente que desde la Junta de Gobierno de una comunidad de propietarios se cree un grupo whatsapp para la comunidad, o varios distintos, por portales por ejemplo, y se pida a la Administración el envío del enlace de invitación por correo electrónico únicamente a los propietarios envueltos. De ese modo, se verifica que en el grupo en cuestión no haya personas ajenas a la finca o al grupo en cuestión.
¿Quieres revisar la seguridad digital de tu comunidad?
➡️ Solicita asesoramiento profesional desde el formulario de contacto de Solufincas o contacta con el equipo para recibir una orientación adaptada a tu comunidad. Una revisión a tiempo puede evitar sanciones, conflictos y fraudes innecesarios.



